ABC DE LA SEGURIDAD
VEHICULAR

La seguridad vehicular es, hasta hoy, una problemática invisible. A pesar de ser uno de los cinco pilares definidos en la Década de Acción para la Seguridad Vial de Naciones Unidas, Colombia no lo ha priorizado como una estrategia central para salvar vidas. Tampoco es un tema relevante para la mayoría de la población a la hora de comprar un vehículo. Se asume que si el carro es nuevo o de marca conocida, es seguro. En Colombia, 7 de los 10 modelos de carros nuevos más vendidos son de baja seguridad, lo cual implica que sus ocupantes pueden sufrir lesiones fatales en un choque a 64km/h, de acuerdo a Latin NCAP.

¿Qué es la seguridad vehicular?

Desde hace más de 60 años, las Naciones Unidas ha desarrollado varios estándares de seguridad vial con el fin de salvar vidas. Dentro de estos estándares se encuentra el diseño que debe tener un vehículo y los elementos de seguridad necesarios para proteger la vida de sus ocupantes y los otros actores vulnerables en las vías. Entre estos estándares se encuentran los cinturones de seguridad, la protección a la colisión frontal y la colisión lateral, el sistema de control de estabilidad, la protección a peatones, los sistemas de sujeción para sillas infantiles, y muchos otros más.

El problema es que, al día de hoy, tan solo 40 países de los 193 que hacen parte de la ONU realmente aplican los estándares de seguridad vehicular (siete o más estándares). El resto de países solo aplica uno o dos estándares. Colombia se encuentra en este último grupo.

De acuerdo con el estudio del Bien Público Regional elaborado por el BID para América Latina, en Colombia hay un potencial de salvar 1.400 vidas cada año con la adopción de 17 estándares de seguridad vial vehicular​:

En el mundo existen tecnologías vehiculares de seguridad pasiva y activa, que corrigen el error humano y ayudan a salvar vidas. Tal es el caso del Control Electrónico de Estabilidad, el cual ayuda al vehículo a no perder el control o volcarse al tener que esquivar un obstáculo inminente. Este aditamento por si sólo tiene el potencial de salvar 1.200 vidas por año en Colombia.

Para América Latina y el Caribe, adoptar estos 17 estándares de seguridad vehicular significaría tener 33.000 fatalidades menos cada año.