¿Qué tienen que ver los carros más seguros con peatones y ciclistas?

¿Sabe usted cuánto tiempo pasa desde que un conductor ve un obstáculo y el carro se detiene de verdad-verdad? Ponga cuidado. Para que un carro se detenga, lo primero que debe suceder es que el conductor VEA el obstáculo, y que su cerebro procese la información. Luego, que el cerebro le diga a los músculos de brazos y piernas que reaccionen. Y después, que los brazos y piernas hagan lo que les fue ordenado.

En el mejor de los casos, según estudios de la AASHTO (American Association of State Highway and Transportation Officials) esa reacción del ser humano puede demorar 2,5 segundos (aquí lo calculan). Pero si a eso le sumamos factores como la edad, el estado de ánimo, posible consumo de alcohol y drogas, el uso del celular, o ponerse a pelear con el que lo cerró, ese tiempo puede aumentar medio segundo, o más. Lo terriblemente grave es que en el tiempo que se demora el humano en reaccionar, ¡el carro se está moviendo!

Pero bueno, asumamos que el humano está en sus cabales y pisa el freno 2,5 segundos después. Entonces el vehículo frena. Pero no frena “ahí mismito”. El tiempo y la distancia de frenado están asociados a la velocidad a la que va el vehículo, las condiciones del pavimento, y el clima (lluvia o calor), entre otras. Entre más rápido vaya, entre más mojado esté el piso, más se patina en la frenada. Entonces, aunque se pise el freno a tiempo, ¡el carro se va a seguir moviendo!

Afortunadamente existe un equipamiento llamado FRENADO AUTÓNOMO DE EMERGENCIA que ayuda a disminuir el error humano y mejorar la seguridad de los usuarios vulnerables de las vías (peatones y ciclistas). Cuando el vehículo detecta un elemento con el que se puede chocar, activa el sistema de frenado inmediatamente, actuando incluso antes que el conductor reaccione en la situación de emergencia. O sea, mientras el humano piensa en frenar, el carro ya frenó, ¡y frenó solo!

¿Sabe si su carro hace esas maravillas? Nos atrevemos a decir que no, porque esos aditamentos no se exigen todavía en Colombia. Muchos modelos de marcas conocidas AQUÍ las venden AQUÍ, pero sin ESO. No sabemos a usted, pero a nosotros ESO nos parece grave.

Seguramente su carro ya tiene FRENOS ABS, pero ¿sabe qué hacen los frenos ABS? Antes de eso ¿sabe qué significa A-Be-Ese?

ABS significa, en inglés, anti-lock breaking system, o sistema antibloqueo de frenos; y lo que hacen es “dosificar” la frenada, de manera que las llantas se desbloquean por intervalos chiquiticos, de milisegundos, y se mejora la adhesión al pavimento, especialmente cuando está mojado, y se evitan las patinadas, y se protegen peatones y ciclistas. Según un estudio del BID, si todos los carros en Colombia tuvieran ABS, se evitaría la muerte de 1.590 personas al año (lo puede leer aquí). Afortunadamente, ese aditamento se exige desde el 2015 a los carros nuevos que se vendan en Colombia.

Apoyando a los ABS, está el CONTROL ELECTRÓNICO DE ESTABILIDAD (ESC por sus siglas en inglés). Este aditamento hace que el carro le ayude al conductor a corregir el rumbo cuando tiene que pegar un timonazo para esquivar un obstáculo. Con esto el carro ni se voltea, ni derrapa o “colea” como dicen los abuelitos. La cosa es que eso no es norma en Colombia todavía. Lo triste es que, si nuestros carros tuviesen el ESC, se evitarían las muertes de 2.086 personas al año. Casi todas peatones, ciclistas y motociclistas fuera del carro.

Para hacer las cosas más interesantes, los carros más seguros también tienen parachoques y capós diseñados para absorber la energía que se genera en una estrellada. De esta forma, esa energía no será totalmente transferida al cuerpo del peatón o ciclista y este no va a terminar herido o muerto. El estudio del BID del que hablamos anteriormente estimó que los sistemas de protección a peatones pueden evitar la muerte de 232 personas en Colombia. Nosotros queremos que esas cifras sean una realidad.

Un estudio del Transportation Research Laboratory (TRL) actualizado en 2018 (lo puede leer aquí) estimó que, de implementarse equipamientos de protección de este tipo, para el año 2030 se salvarán alrededor de 10.700 peatones, 1.300 ciclistas y se evitarán alrededor de 150 mil lesiones graves en Brasil, México, Argentina y Chile.

Tener carros más seguros con estos aditamentos en nuestro país, ayudará a proteger la vida de peatones y ciclistas, los usuarios más vulnerables en la vía.